Bueno, pues nos vamos otra vez de viaje (no podemos parar). Esta vez nos vamos de interrail, esa cosa tan molona (dicen) que llevamos queriendo hacer, no sé, desde los 18 años o así (hace siete años, amigos), y que siempre se nos iba cayendo de la agenda por diferentes motivos (falta de dinero, habitualmente). El caso es que Javi y yo cumplimos en los primeros días de agosto 26 añicos. Esa edad es la que marca el límite para que el interrail nos salga más o menos barato, a precio de joven, en lugar de por un ojo de la cara. Así que tocaba ya o ya. Y ya es mañana, porque a eso de las tres de la tarde estaremos volando rumbo a Frankfurt para iniciar nuestro viaje por el país de la cerveza, de las salchichas, de los equipos de fútbol que antes siempre ganaban pero que ahora siempre pierden con España: Alemania (bueno, y Praga).

Como veis en el mapa (con viajes trazados en línea recta que luego son mucho más largos), vamos a hacer un tour por Alemania muy guapo que nos lleva desde el aeropuerto de Frankfurt donde aterrizamos a Nüremberg, Munich, Praga, Dresde, Berlín, Colonia y Bonn para volver de vuelta a Frankfurt allá por el 12 de agosto (si todo va como debería), cuando volaremos de regreso a nuestra querida España llena de cañas, tortillas de patata y calor asfixiante. Tenemos el viaje muy planificado, sobre todo en cuanto a alojamientos, lo que le quita algo de intríngulis al asunto pero que, oye, también nos proporciona una tranquilidad que no tiene precio. Esta foto es la primera que sale en Google buscando “Alemania”. Mu rico, nano.

Durante estos trece días, y rompiendo la sequía de los últimos tiempos, os hemos dejado programados posts diarios (uno mío al menos cada día) que si bien no son gran cosa al menos le darán algo de vida a esto, que últimamente se nos estaba quedando muy triste y pobre. En fin, sean buenos en nuestra ausencia y comenten todo lo que quieran y pásenlo bien si se van también de vacaciones…
Así sonaba anoche la Gibson de Mark Knopfler en la plaza de conciertos –que a veces se usa para otras cosas, al tiempo– de las Ventas. La única noticia que he encontrado a estas horas es esta nota de EFE con la que estoy de acuerdo a trozos: ni Knopfler retorció anoche las melodías –cosa que sí hizo en el concierto que dio en 2008, en el que muchos solos parecían estar ahí por el mero hecho de tener que hacerlo– ni ha perdido voz con el paso de los años: se diría que ahora es cuando está aprendiendo a cantar, que nunca es tarde.
Todo esto no es más que una excusa para enlazar a este artículo del Irreductible, a ver si alguien más se descarga el concierto de esta gira en el Royal Albert Hall (el enlace para hacerlo está al final del texto) y se engancha al calvo escocés.
Por cierto, que una de las cosas que vi al entrar al recinto es que hay una empresa, cuyo nombre he olvidado convenientemente, dedicada a vender la grabación del concierto inmediatamente después de que se produzca. Aunque eso le puede quitar algo de encanto a las grabaciones piratas que realiza el público, ésas que si la suerte acompaña pueden incluso salir de la mesa de mezclas, diría que es como si las discográficas estuviesen empezando a reaccionar un poquito.
Era un lluvioso martes, día de seminario de grupo. Iba sin prisas pero sin querer perder el tiempo. Bajando las escaleras exteriores desde el tercer piso de mi residencia hasta abajo me encuentro en el suelo un pajarito, una golondrina-bebé que había nacido hacía una semana (no era el primer día que veía a sus hermanos en el nido). Lo recojo, lo llevo a la oficina (conserjería + secretaría), e inmediatamente las señoras de allí se emocionan y se ponen a preparar pañuelos de papel en una cesta. Samui, samui, (tiene frío, tiene frío) repiten. Cosa del aire acondicionado.
Les dejo el pajarito y me despido de ellas, no tengo mucho tiempo que perder. El día pasa normal, sin acordarme de lo ocurrido. A la vuelta, al comprobar mi buzón, me encuentro una postal de agradecimiento y una carta contando la historia gráficamente (click para hacer más grande).
Los japoneses son muy agradecidos. Cuando haces un regalo sabes que te van a acabar respondiendo con uno de igual o superior valor. En este caso dedicaron un rato a hacerme esta dedicatoria. ¿Cuánto vale la vida de un pajarito?. No sé. Sea lo que sea es algo que les viene de la religión Shinto, que según cuentan, todo lo que hagas al mundo que te rodea te será devuelto tarde o temprano. Quizá por eso sean tan respetuosos. Quizá por eso trabajen tanto. O quizá no. El caso es que en Japón podemos ver cómo religión y cultura se han fundido hasta hacerlos prácticamente indistinguibles.
A lo largo de los años, qué duda cabe, he conocido a multitud de jóvenes aspirantes a una brillante carrera profesional que llegaron hasta nuestro departamento de recursos humanos seleccionados por sus notables y significativos currículos académicos. Me vienen a la memoria tres, M. M., M. D. y M. H., hombres o mujeres -seguro que [...]
Artículo escrito originalmente como columna para la revista Aviación Comercial Nº 27 (Abril 2010).
Los que hemos vivido en Europa bien conocemos el fenómeno low cost. Compañías que, alegando recorte de gastos (y de personal y de servicios), realizan el mero papel de transportista llevándote de un punto a otro del viejo continente. Para algunos resultarán vergonzosos los límites a los que han llegado, el trato opuesto a la exquisitez, y la completa inflexibilidad de las normas y condiciones que más le interesan. Sin embargo, para los más jóvenes, los que tenemos menos dinero y más ganas de aventura, han supuesto poder ir a lugares hace poco lejanos, y que hoy están “a tiro de Ryanair”.
Ahora llevo unos meses en el lejano oriente, veamos cómo está la situación por aquí. Ésta es una región amplia y con no pocos países dispersos por islas en el mar o extendidos sobre una compleja orografía. En definitiva, un lugar donde las distancias no se miden por kilómetros, sino por horas de viaje. Un par de ejemplos: he llegado a tardar 6 horas para hacer un trayecto de 20km en barco (Filipinas), ó 15 horas para recorrer 500km en autobús (Tailandia).
En un lugar así el transporte aéreo se hace necesario, no sólo por conveniencia de tiempo, incluso por descongestionar otras vías más tradicionales de transporte. Sin embargo, recordemos que salvo unos pocos países el resto tienen rentas per cápita bastante por debajo de la media europea. Me atrevería a decir que por aquí las compañías aéreas low cost no son un capricho de viajeros inquietos, sino una necesidad del día a día de la gente.
Es por ello que han evolucionado de forma ligeramente distinta a las Europeas. En cuanto al equipaje, aunque cobran por facturar, la primera pieza suele tener un coste llevadero (un par de euros), y para el de mano, aunque haya límites escritos, en la práctica se aplican razonablemente. Aún más es que las tarifas no se ponen por las nubes a pocos días de la salida del vuelo. No se andan con segundas y vuelan entre los principales aeropuertos, que les brindan una gran ayuda al estar en su una terminal también de bajo coste: sin fingers ni conexiones entre vuelos, menos cafeterías y más tiendas de conveniencia, la contrapartida suele ser un transporte algo más pobre hacia el centro de la ciudad.
Al final lo importante es llegar, ya sea para hacer negocios, visitar a familiares o conocer nuevos lugares. Y digan lo que digan, para disfrutar del placer de volar no hace falta ir en primera clase (aunque ayuda).
Con el fin de saltarse a la torera la prohibición de torturar Miuras y semejantes, se decidió, a finales del año 2029, instaurar la novedosa tradición de torear linces. «Si no, se extinguirían», declaró uno de los proponentes de la propuesta.
Nuestro intrépido reportero temporal ha conseguido las imágenes:

No es cuestión de cortar la libertad, es una decisión democrática de un parlamento. Hoy Cataluña ha prohibido las corridas de toros. A partir de 2012 cerrará la única plaza que quedaba activa, la de Barcelona, y nunca más se matará a un animal en público para disfrute de unos cuantos.
El paso a nivel nacional será imposible. Ni el PP lo querrá nunca ni el PSOE se atreverá. Y autonómicamente será muy complicado (en Madrid, el parlamento elevo a la categoría de Bien de Interés Cultural a las corridas), aunque quizá alguna nos sorprenda (no en vano, en Canarias ya están prohibidas desde hace años). Aunque muchos digan que la motivación de Cataluña era diferenciarse de España, que en parte puede ser, a mi me da que tiene más que ver con su idiosincrasia electoral (más partidos, menos bipartidismo que en el resto de España) que se ha alienado con un gobierno de izquierdas.
Durante el día, y los que quedan por venir, los defensores de "la fiesta nacional", de la "lidia del toro", se han rasgado las vestiduras por la intromisión del parlamento en lo que cada uno puede o no puede querer ver, o lo que le puede gustar. Creo que cada argumento se cae por si solo, pero es gracioso oír y leer las declaraciones, todo un experimento social.
Un pasito más hacia delante. Quedan muchos en este sentido, porque hacia atrás seguiríamos tirando cabras de campanarios, haciendo pelear a perros o gallos, por ejemplo.
Llega el ovejorrock 2010 chicos...
El 14 de agosto, en Cedillo de la Torre, el festival deltero más veraniego. Poco a poco colgaremos los horarios, cartel etc.
Id preparándoos para bailar, que va a ser de película!
El reciente debate que ha desembocado en la prohibición, a partir de 2012, de la lidia de toros en Cataluña ha estado desde el principio plagado de despropósitos y argumentos espurios tanto en un lado como en el otro. Por un lado, los partidarios de prohibir la “fiesta nacional” han estado aderezados con el inevitable complemento de intereses independentistas que, siendo legítimos, han cooptado la cuestión de la lidia como elemento diferencial de Cataluña frente a una mítica España opresora y asesina —al menos de toros. Por otra parte, los defensores de la tradición se han apoyado en inútiles argumentos basados en la tradición y la unidad de destino en lo universal, como si las tradiciones se justificaran a sí mismas de alguna forma y en Francia todavía guillotinaran a los convictos “por el especial tipismo y el valor turístico del evento”.
Mi opinión al respecto es simple: el ser humano no es una entidad estable. La cultura primero, la psicología después, evolucionan sin pausa. En un futuro próximo nuestras principales fuentes de proteínas serán sintéticas por motivos prácticos. Un interesante efecto secundario será la resolución de uno de los primeros conflictos éticos de nuestros hijos: la disonancia cognoscitiva entre el cordero en la granja y el cordero en el plato. Somos conscientes de que hay cierto grado de inteligencia y consciencia en algunas de nuestras fuentes de alimento, pero el principio antrópico, la escasez y la costumbre pesan más en la decisión del matarife. Aún así nuestra cultura ha evolucionado para alejar y ofuscar en la medida de lo posible el hecho de la muerte. La prevalencia, cada vez mayor, de comidas precocinadas en las que toda similitud entre el bicho y el contenido de la caja es pura coincidencia no es más que otra faceta de una transformación cultural y psicológica de la que la abolición de los toros en Cataluña no es más que una mínima muestra.
La “fiesta” habría muerto de muerte natural en tierras catalanas, como lo hará, algún día, en el resto de España. El éxito de la propuesta, bien o mal planteada, revela la verdad. El final está cerca: vayan pensando en importar leones para reciclar las plazas de toros con espectáculos “de gran tradición”.
Pensaba que mi próxima lectura sería "Luna nueva", pero estoy bajando a estudiar a la biblioteca para los exámenes de septiembre y claro, esto puede ser muy peligroso, porque tengo ratos en los que me distraigo mirando los tomos de las estanterías. De esta forma he descubierto tres libros que me apetece leerme antes que el de Stephanie, y "El perro de los Baskerville" es uno de ellos. 
"El hombre es precavido y astuto cuanto cabe serlo; no lo olvide usted, Watson, que se trata, no de lo que sabemos, sino de lo que podemos probar".
Me habían hablado muy bien de este libro, diciendo que era uno de las mejores historias sobre Sherlock Holmes, pero a mí tampoco me ha parecido para tanto. Tenía ganas de leer algo sobre el detective más famoso de todos los tiempos, y he descubierto que no me cae bien. Es muy, pero que muy prepotente. Todo lo sabe y si alguien le indica los indicios, él deja que se lo explique pero en el fondo, Sherlock ya conocía todos los detalles que le son relatados. Por eso Watson me da mucha pena. El pobre se esfuerza en hacerlo lo mejor posible porque venera a Holmes pero siempre va pensando que sus pesquisas son menores y que es probable que carezcan de importancia para su compañero. No deja de infravalorarse todo el tiempo y eso que es doctor... ¡eso para mí es maltrato psicológico!
El libro no está mal, pero se me ha hecho un poco lento. No me ha gustado que el autor explique tantísimo cada hecho que cuenta, pero claro, no se puede culpar a Sir Arthur de que en la época que fue escrito (hace más de un siglo) la población no se hubiese tragado tantos episodios como yo de CSI y similares. Yo me olía quien era el malo desde el principio, pero reconozco que hubo un par de hechos que me sorprendieron bastante.
En definitiva, me mola la idea de un detective que lo deduce todo, que toca el violín y fuma en pipa, que tenga un compañero tan leal como Watson, pero de verdad que el autor podía haber dotado de un pelín de modestia a su protagonita, que a mí, en bastantes ocasiones se me ha hecho de lo más pedante.
He aquí uno de los pocos "halagos" hacia Watson que he encontrado en el libro:
"No es usted muy luminoso, pero en cambio es un buen conductor de luz. Hay personas que, sin ser un genio, tienen una manera especial de estimular el genio de los demás".
Resultó que en el Science Museum (Museo de la Ciencia) de Londres vendían esto:
La diferencia de precio es notable: 15 libras para el bolígrafo americano y solamente 1.5 para el lápiz.
En general, si a cualquier persona le pedimos que nos cuente una historia que contenga las palabras «americanos», «rusos», «bolígrafo» y «carrera espacial», lo más normal es escuchar un relato de este estilo, que más de uno reconocerá:
Los americanos descubrieron que necesitaban un bolígrafo para escribir en sus naves espaciales en plena carrera espacial; los bolígrafos convencionales de la época no servían. Después de que la NASA se gastase un pastizal [normalmente las cantidades mencionadas aquí oscilan entre el millón de dólares y varias decenas], encontraron finalmente un cacharro que era capaz de escribir en el vacío, en situación de ingravidez y en general en las condiciones en las que se realizaban los viajes espaciales.
Cuando los rusos tuvieron el mismo problema, emplearon un lápiz.
Moraleja: ja, ja, ja, qué idiotas son estos americanos. Dinero no habrá, pero para tonterías…
La historia del bolígrafo espacial es una leyenda urbana pero tiene detrás una historia totalmente verídica.
Al principio de la carrera espacial, tanto los americanos como los rusos utilizaban lapiceros. En 1965, la NASA encargó a Tycam Engineering Manufacturing, Inc. una serie de lápices con partes mecánicas –imagino que algo similar a un portaminas– al precio de 128.89 dólares por unidad (dólares de la época). Ante varias quejas recibidas por lo elevado del presupuesto, recularon y emplearon otras soluciones.
Por la misma épica, Fisher Pen Co. invirtió cerca de un millón de dólares en desarrollar un bolígrafo que utilizaba un cartucho de tinta a presión utilizando nitrógeno comprimido y que podía funcionar en el vacío, en ausencia de gravedad, dentro de otros líquidos y en un rango de temperaturas entre -10 y 204 grados centígrados. Esta inversión y la posterior patente se realizaron sin petición previa de la NASA y empleando únicamente fondos privados de la propia compañía, al contrario de lo que afirma la versión que va saltando de boca en boca. Una vez que el ingenio estuvo terminado, la empresa se dirigió a la NASA para ofrecerles el producto.
Para el proyecto Apollo se compraron 400 de estos bolígrafos al módico precio de 6 dólares por unidad (muy alejados de los portaminas inicialmente considerados en 1965). En 1969, los rusos compraron 100 bolígrafos y 1.000 cartuchos de tinta para sus Soyuz. A día de hoy, estos bolígrafos se siguen utilizando. La empresa que los inventó creó otra empresa diferente para su comercialización al público: Fisher Space Pen.
Pero: si ya tenían un lápiz, ¿para qué complicarse la vida buscando un bolígrafo tan especial? Sencillo: las puntas de los lapiceros contienen grafito, que es un material conductor. Se descubrió que las puntas de grafito rotas podían flotar por la nave y terminar llegando a hacer contacto en algún circuito. Eso, unido a que los lápices son inflamables (y el Apollo 1 estaba acechando en la memoria reciente), requería una solución más segura.
Y ahora, después de todo esto y de tener la historia perfectamente clara, les dejo con unas palabras de Pedro Duque desde el espacio:
Estoy escribiendo estas notas en el Soyuz con un boli barato. ¿Por qué tiene eso importancia? Resulta que llevo diecisiete años trabajando en programas espaciales, once como astronauta, y siempre he creído, porque así me lo han explicado, que los bolígrafos normales no escriben en el espacio.
La tinta no cae, decían. Escribe un momento boja abajo con un boli y verás como tengo razón, decían.
En mi primer vuelo, como todos los astronautas del Shuttle, yo llevé un boli muy caro de esos que tienen el cartucho de tinta a presión. Sin embargo, el otro día estaba con mi instructor de Soyuz y vi que estaba preparando los libros para el vuelo, y estaba poniéndonos un boli con un cordel para escribir una vez en órbita. Ante mi asombro, me dijo que los rusos siempre han usado bolis en el espacio.
Yo también metí uno nuestro, de propaganda de la Agencia Europea del Espacio (no vaya a ser que los bolis rusos sean especiales) y aquí estoy, no deja de funcionar y ni “escupe” ni nada.
No he sido capaz de encontrar nada más al respecto. Lo que cuenta Duque contradice todo lo que hay escrito en la propia página de la NASA, sin ir más lejos, acerca de la utilización de bolígrafos convencionales y la necesidad de utilizar un dispositivo especial. Si alguien tiene más información, la agradeceré eternamente. Imagino que también el resto de los lectores, porque, ¿a que jode cuando todo encaja de maravilla menos la última pieza?
Me falta tiempo.
Ha llegado el verano y no se como, pero todo se va echando encima. La necesidad de alagar los días a 30 horas está más que presente y si no es con gominolas no se como voy a afrontarlo.
Os dejo con depeche, que me han animado hoy el día.
(Publicado en Amazings.)
El imán principal de una resonancia magnética no es un electroimán normal y corriente que pueda desactivarse en caso de emergencia: la corriente de la bobina circula a través de un superconductor que se mantiene a bajas temperaturas utilizando helio líquido que necesita ser constantemente refrigerado. Si esa refrigeración falla, el semiconductor comienza a resistir el paso de la corriente, se calienta y se produce lo que se denomina quench: la rápida expulsión de un helio que se está pasando a estado gaseoso a marchas forzadas. Bajo circunstancias controladas es algo como lo siguiente:
En condiciones no controladas, cuando no hay una vía obvia de escape para el gas o la expansión se produce de forma brusca, abre las noticias:
El imán se puede apagar, pero el proceso es costoso: hay que vaciar el circuito de refrigeración de forma controlada, tras lo cual el electroimán queda completamente inerte; luego hay que volver a rellenarlo y volver a poner en marcha el circuito de corriente. De forma que, si una silla con partes metálicas se acerca demasiado al imán y no hay mucho tiempo para reparaciones, la única solución es palancas, fuerza y paciencia:
Esto debe de ser lo que llaman humor inglés.
Este falso dilema y otro montón de fotografías del Reino Unido, aquí.
| Cinema paradiso The pillow book |
| Keira y el depredador en Pride & Predator El club de la lucha como una comedia romántica |



| Mallrats The IT crowd Un pez llamado Wanda |
| LOLmart Cabecitas pelirrojas (12): Firefox (tercero) |
Una llamada, a Mr. Mora:
¿Tienes en mp3 lo del grupo del que hablamos ayer? :P
Y después del break y explicar que me voy a fundir lo que me queda de pasta del viaje a Roma (lástima que no haya podido haber piscina...). Literalmente.

Bueno, si alguien ha estado hoy metido debajo de una piedra quizás no se haya enterado de que Raúl González Blanco, el más listo de la clase, el que nunca hace nada, el que tira del carro, va a dejar de ser jugador del Real Madrid. Os pongáis como os pongáis, esto es algo histórico, porque el Siete ha sido la imagen del Madrid desde que debutara ante el Zaragoza allá por el 94. España campeona del mundo y Raúl sin vestir el siete del Madrid, dos cosas que parecía que nunca veríamos y que han pasado en apenas un mes (y Guti, otro que tal baila). Y porque aunque desde hace al menos tres temporadas Raúl ya no estaba para ser titular del Madrid ha sido uno de los jugadores más determinantes y que más ha marcado al madridismo a lo largo de estos 16 años. Nunca destacó por su excelsa calidad, sino más bien por su instinto y su lucha. Nunca se llevó el Balón de Oro aunque al menos en un par de años se lo mereció (y lo digo completamente en serio). Nunca llegó a ganar nada con la selección, pero casi todo con el Madrid. En fin, que nuevos tiempos corren en el Madrid y aunque volverá a estar vinculado al club de alguna manera, ya lo veréis, una etapa para el Real Madrid ha terminado, o comienza, o las dos cosas a la vez…






Hace un rato, respondiendo a comentarios que tenía atrasados, el indio de No Comments ha planteado una pregunta muy interesante, que es la que ha inspirado esta entrada: ¿escribimos los microrrelatistas cosas muy parecidas?
Es cierto que cada vez son más los blogs dedicados a microrrelato (¡viva!) y por ello cada vez podemos disfrutar de una mayor variedad de textos, pero... ¿a quién no se le ha quedado alguna vez cara de tonto cuándo ha leído un micro que estaba basado en la misma idea que uno suyo? A mí, personalmente me ha pasado un par de veces. Ojo, no estoy hablando de plagio, sino de una misma idea, expresada de forma distinta, ya que cada autor tiene su estilo a la hora de escribir.
Yo no siempre tengo tiempo para escribir (aunque sean microrrelatos), así que suelo apuntar todas las ideas que tengo en una libretita que llevo siempre conmigo, para desarrollarlas más tarde. A veces, tardo unos días y en otras ocasiones algunos meses en escribir la historia en cuestión, y me da mucha rabia si antes de plasmarla me topo en la red con un cuento parecido al que tenía en mente. Evidentemente el autor que se me ha adelantado no ha podido copiarme porque desconoce de la existencia de mi moleskine y por ende de mis ideas (de hecho me desconocerá a mí misma seguro :P ). Este hecho siempre me lleva a plantearme dos preguntas. La primera: ¿tan poco original era la idea que había considerado como inédita? y la segunda ¿debería seguir adelante con mi texto sabiendo que hay uno parecido en el ciberespacio?
Yo no sé qué conclusiones sacáis cada uno cuando os ocurre esto, pero sé que no soy el único caso aislado, porque sigo bastantes blogs y he comprobado de primera mano que muchas veces las historias son parecidas. ¿Pecamos de falta de originalidad o tenemos inquietudes parecidas? ¿Cómo demostrar que nuestras historias no se han "copiado" de otras similares?
¡Qué empiece el debate, Cuentistas!
Apuntó, cogió carrerilla y lanzó la jabalina con todas sus fuerzas. En tan sólo unos instantes observó como erraba nuevamente el tiro. Era el cuarto fallo de la mañana. En el primer y segundo intento, el proyectil ni siquiera había rozado el blanco que se había propuesto, y en los dos últimos, había rebotado al hacer diana. Sin duda era más diestro con el arco, pero la piel de sus presas se hacía más impenetrable con el tiempo y por ello necesitaba armas más potentes.
Divisó su siguiente víctima. No podía permitirse un nuevo fracaso así que cogió una otra lanza, respiró profundamente, calculó la dirección del viento y la impulsó con todas sus fuerzas. Esta vez se clavó totalmente en la espalda del humano. Cupido no pudo reprimirse y soltó un grito de júbilo. Afrodita por su parte no mostraba alegría alguna. Estaba claro que no aprobaba sus métodos. Se dirigió hacia ella, vaciló un instante y acto seguido volvió al trabajo. Quizás no era el mejor momento para proponer el uso de arpones.
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Dije que antes de que terminara la semana publicaba un micro, y aunque sea un poco "just in time", cumplo mi promesa (eso sí, tirando de reserva de 2009 que he andado liada con problemas en el ordenador).
Esta historia la escribí en primavera del año pasado y comienza un ciclo de microrrelatos que escribí sobre dioses griegos, y que ya iré publicando por aquí. Ya me contaréis que opináis.
¡Hasta pronto Cuentistas!
George Orwell, en la últimas páginas de su Why I write (Por qué escribo), pequeño libro que me compré en la Wellcome Collection en previsión de que el tocho escogido para el viaje (Drood) se acercaba a su final. El equivalente en una línea, parafraseando a Einstein, de las normas de Orwell, recogidas originalmente en Politics and the English language, y que sirven perfectamente para el castellano en la traducción de arriba, sería: «escribe todo de la forma más sencilla posible, pero no más».
Efectivamente, he vuelto. Poco a poco iré recuperando el ritmo habitual. Hace calor en Madrid, ¿eh?
Tenía guardada esta canción desde hace ya un tiempo.
Y, casualidades de la vida, el viernes volvimos a hablar de ella.
Después de unas jarras de tinto de verano (todo sea por matar este calor) nos fuimos de fiesta, y a las puertas de "La Mala Fe" charlamos de Los Piratas y esa música "rajavenas" que tiene algo que llama.
Que sigan sonando este verano
Quizá fueron los chinos quienes inventaron cohetes y fuegos artificiales, pero al igual que tantas otras costumbres, viajaron hasta este archipiélago donde son llamados flores de fuego (花火 hanabi).
Como cada verano, cada barrio japonés organiza sus propios festivales para celebrar, simplemente, el verano. Uno de los momentos cumbres de la celebración llega con los fuegos artificiales que prácticamente cada día se ven por las calles. A veces son los niños quienes los lanzan (se venden hasta en los convinis), pero otras veces son algo mucho más organizado, un evento al que asisten miles de personas.
Eso en cada barrio. Pero hay dos o tres exhibiciones de fuegos artificiales especialmente importantes por el gran área de Tokyo. Ayer fue una de ellas, sobre el río Tama (多摩川), a unos treinta kilómetros de la desembocadura.
Cientos de miles de personas (sin exagerar) fueron a verlos. Apenas había un par de estaciones de tren por la zona, estaciones secundarias, de esas en las que ni siquiera paran los expresos. Desde varias horas antes al comienzo del espectáculo, con cada tren que llegaba una marea de gente se desplazaba por las calles. Esto es Japón. Aquí hay gente para llenar cualquier cosa.
Es típico ir vestido con el traje tradicional de verano (yucata) a ver los fuegos. Se animaban especialmente los extranjeros y las chicas y parejas jóvenes. Cabe decir que a los extranjeros este tipo de traje no les queda nada bien. Será por la forma del cuerpo, será por la gracia de los andares, pero si eres un gaijin, la yucata no es para ti.
La gente se acumula en las esplanadas a la orilla del río, esas mismas diseñadas para evitar males mayores durante las crecidas pero que normalmente se emplean como campos de baseball, football o incluso golf. Da igual lo grande que fuera la esplanada, como he dicho, los cientos de miles de personas que vinieron son capaces de llenar todo lo que se propongan. Afortunadamente yo llegué con un par de horas de antelación y pude hacerme con un huequito para dos entre los manteles azules de picnic que la gente se trae.
Aún es de día. Hay que esperar a que anochezca para empezar con los fuegos. Muchos llevarán aquí desde primeras horas de la mañana reservando el sitio a sus amigos o compañeros de trabajo, así que más les vale estar entretenidos. El tiempo pasa de forma distinta para las personas que hay aquí. Unas hablan, otras beben, otros se dedican a preparar sus cámaras con un tinglado digno de estudio fotográfico, hay quien se trae el portátil con un pincho 3G, y otros sencillamente se echan una siesta a las seis y media de la tarde.
Yo no viendo el panorama no me aburrí en absoluto. También llevaba mi cámara, pero ni mucho menos con tanto trasto. Por no llevar, ni trípode, aunque ciertamente lo eché de menos. Quizá por eso en alguna de las siguientes fotos aparezcan cabecitas, porque las fotos están tomadas a ras de suelo, con la cámara apoyada sobre la mochila, medio haciendo equilibrios.
La intensidad del espectáculo la miden en número de fuegos artificiales. Este tenía 12.000, lanzados a lo largo de 70 largos minutos, lo que de media vienen a ser 3 lanzamientos por segundo. Impresionante.
Pero no sólo en cantidad, sino también en técnica. Conseguían hacer figurillas con ellos. Corazones, lunas, estrellas, una carita sonriente, Mickey Mouse, Hello Kitty, Doraemon. No eran fáciles de pillar, pero algo se puede ver por aquí:
Y a todo esto yo experimentando con mi cámara. Todas las fotos están hechas con el modo manual porque el sensor de luz se vuelve un poco loco a la hora de calcular los valores óptimos. Así que prueba y error. Lo que veis no es más que una mínima fracción de las fotos que hice. El resto, ya están en la papelera. Hay que probar, hacer muchas, aprender, y luego ver los bonitos resultados que quedan.
Al final, he descubierto que lo mejor es disparar las fotos con pequeñas aperturas (f22), es decir con el iris de la lente muy cerrado para facilitar el enfoque, y además con ISOs bajas (ISO 200) para evitar que el sensor se sobreexponga. Además, como la apertura es muy pequeña, la profundidad de campo (zonas donde enfoca la cámara) es enorme, así que me olvido del autofocus y fijo el enfoque de forma manual un pelín antes del infinito. Me olvido pues de que tarde una eternidad (un par de segundos) en enfocar desde el momento en que aprieto el disparador, y así capturo las cosas justo en el instante que quiero.
En cuanto a tiempos de exposición, pues depende. La foto anterior está sacada con un tiempo de exposición corto (1/2 s) para evitar estelas y capturar bien la forma de las caritas sonrientes. A pesar de que digo corto, medio segundo suele ser una barbaridad para fotografías normales. Sin embargo en los fuegos artificiales no queda tan mal, y de hecho es necesario ya que estoy trabajando con altas aperturas e ISOS bajas (es decir, que al sensor le llega poca luz y encima está en modo de baja sensibilidad).
Aún así, en muchas fotos he usado tiempos superiores al segundo para grabar la estela, para que se vea el fuego artificial en todo su esplendor. Por ejemplo, de las fotos que siguen, la primera es de unos fuegos en forma de espiral que cambian el color.
Más de una hora de fuegos dán para mucho. Me atreví incluso a experimentar poniéndole la lente de 50mm en su modo de mínima apertura (f1.4), es decir va a entrar tanta luz que tenemos que dejar poco tiempo de exposición. En este caso para que salga algo curioso hay que hacer algo distinto: desenfoquemos a discreción. Las luces brillantes sobre fondo oscuro nos dan así un bonito efecto bokeh. Una forma diferente de ver los fuegos artificiales como bien dice Mario.
Pero todo se acaba. Llega la traca final y una lluvia de fuego cae sobre el río Tama.
Ahora cientos de miles de personas vuelven a casa, así que mejor tomárselo con calma, irse a cenar a la puerta de un convini y esperar que el jaleo se disipe.
Quizá la semana que viene me acerque a los fuegos del río Sumida, en pleno centro de Tokyo. Son los más grandes de todo Japón. 20.000 fuegos artificiales en una hora (6 por segundo). Los asistentes se cuentan por millones. Bueno, quizá no vaya. Los fuegos del río Tama han sido ciertamente muy buenos, y no querría empañar esta experiencia con semejante baño de masas.
Los que me leéis desde España, disfrutad las fiestas de agosto por cualquier pueblo y ciudad. Y si os animáis a retratar las flores de fuego, compartidlo por aquí.


| Comer, beber, amar Cinema paradiso |
| El jardín secreto en 11870 y salir.com Screaming orgasms (Coyote bar, Jardín secreto, Friday's) Clooney. Sossamon. Martini. |

| The IT crowd The pillow book |
| La autora: Cabecitas pelirrojas (12): Firefox (tercero) |



| Phamton Orchid: web oficial y DeviantArt 8 del 8 del 8 y 24 del 7 del 7 |

| Web oficial de la serie Página en SeriesYonquis.com |
Acabo de terminar de hacer la maleta, y mañana por fin ha llegado un momento que llevo esperando bastantes meses, ya que en Abril me aceptaron un artículo de investigación que había escrito tiempo atrás, y el próximo lunes 26 tendré que llevar a cabo una exposición explicando los resultados de mi investigación en el IADIS International Conference Collaborative Technologies 2010, que este año se celebrará en la ciudad alemana de Freiburgo.
... es triste pero es cierto. Digo triste porque vi la primera peli de la saga y me pareció cuanto menos ridícula... ¿vampiros gusiluz? Yo siempre he sido muy reacia a leer libros sobre vampiros, porque no me llaman nada la atención. Sin embargo, soy así de incoherente que este verano tengo planeado leer Drácula y hacerme con todos los libros de "El pequeño vampiro", que me encantaron de pequeña y quiero releerlos (eso sí que es temática vampírica molona).
Hace un par de semanas mi hermana pequeña me convenció para ver la segunda parte con ella y como me gustó más que la primera (pese a tener escenas totalmente absurdas) mis hermanas ya empezaron a picarme con los libros. Parece ser que los que molan son el tercero y el cuarto, pero para eso antes tengo que pasar por los dos primeros... Pufffffffffff.
Me gusta que los libros tengan romance, pero Crepúsculo es lo más pastel que me he echado a la cara nunca. Es decir, la historia no me desagrada, pero Stephanie Meyer es la autora más empalagosa del mundo. De hecho, mientras leía el libro la "googleé", pensando que iba a toparme con una escritora adolescente (como el chico que escribió los libros de Eragon) y cual fue mi sorpresa al toparme con una señora rozando la cuarentena O_O
He leído por ahí que Stephen King ni siquiera considera escritora a Stephanie. Yo creo que tampoco tiene mucho mérito escribir 500 páginas a base de repetir hasta la saciedad "Edward es tan guapo" "Dios mío, cuando le miro se me olvida respirar", etc (que me perdonen los twilighters). Además, todo el mundo sabe que es estúpido enamorarse de un chupasangre paliducho que está en los huesos pudiendo estar con un indio buenorro que se transforma en lobo gigante. En fin, "leer para ver" :P
La cosa es que, si toleras el pastel, puedes leer el libro. Las últimas 150 páginas son las más interesantes, porque es cuando comienza un poco la acción (hasta entonces sólo se cuenta el flirteo entre los protagonistas, que se hace muy muy cansino). Yo creo que el libro ha tenido tanto éxito (sobre todo entre las chicas) porque las fantasías de amor-idealizado adolescente están muy bien plasmadas (lo reconozco), pero vamos, que tal y como está narrado a mi me ha parecido la historia más ñoña y cursi que he leído en mi vida. Sin embargo, a raíz de ver la segunda peli, tengo curiosidad por ver cómo termina la historia, así que me voy a la playa unos días con "Luna nueva". No obstante, me llevo otros libros, por si las flies, no vaya a ser que una lectura tan poco espaciada de la saga me haga aumentar en exceso el nivel de azúcar en sangre...
Otro que me pilla durmiendo. A mitad de sueño, aunque fueran ya las seis de la mañana y el Sol ya llevara un ratro iluminando (y calentando) el ambiente. Fue unas horas después de venir de celebrar la despedida de Marta que se va de Japón la semana que viene. Se supone que tenía que estar lo suficientemente cansado como para no darme cuenta, pero como mi cama empezó a rodar (tiene ruedas) y golpear con la pared. Me desperté lo justo para pensar “vaya, un terremoto”, y me volví a dormir sin darle mayor importancia.
(5.3 grados Ritcher… tampoco es para tanto)
Por cierto, ayer volví de Hiyoshi a Tsurumi (de la zona de la universidad a mi casa) en bicicleta como de costumbre. El último tren que podía coger ya se había marchado, y aunque fuera bien de noche y algunas zonas del camino no estén iluminadas, me sé de memoria dónde están los peores baches. Pero llovía. Un poquito. Luego más. Y diluvió. Después de una semana entera sin caer una gota de agua esto era desde luego extraño. Me empapé. Al llegar a casa y después de ducharme decidí comprobar qué había pasado, ¡¡porque no se esperaban lluvias para ayer!!. Compruebo que, la única nube en 300km a la redonda pasó justo sobre Yokohama, justo cuando volvía. Ya es mala suerte…
Sé que algo va mal y, sin embargo, no soy capaz de hacer nada por evitarlo. Como en todos los momentos decisivos de mi vida, estoy solo. La única diferencia es que aquí la soledad adquiere una presencia: es cada vez más azul, cada vez más fría, cada vez más envolvente. En mi mano izquierda un instrumento mide la soledad de mi cuerpo. La aguja ha atravesado la estación de las cinco atmósferas. Cierro los ojos y anoto bajo mis parpados las cuentas. Este segundo que pronuncio me acerca medio metro más al fondo. Estoy cayendo. Y como en todos los momentos de mi vida, estoy cayendo solo. De la oscuridad circundante no brotan manos que me ahorren la caída. Ya no puedo eludir la necesidad de abandonarme al vértigo. Con la mirada busco el éxito en mis pies, que son mi embajada en este abismo. La luz, tan perezosa, apenas me escoltó los primeros metros. De ella sólo quedan ya anécdotas de luz, trazas de fuego en suspensión que amenizan la caída y me hacen sentir menos alimento para leviatanes. Mis pies, como siempre, columpiándose sobre el abismo. Esa parte de mí tan lejana y tan querida.
He hecho bailar mis pies sobre todos los abismos de la Tierra. De los abismos lejanos se cuentan historias que me llenan de orgullo. Hay otros abismos más propios. De éstos nada he contado hasta ahora.

[vídeo : HowToTubeWell] Es para mí un misterio que libros interesantes como los de Schopenhauer (¡y los míos!) no encuentren lectores. Witold Gombrowicz. Eterna juventud y otras ficciones / Cristina Fernández Cubas. Nadie podría adivinar que tras estas seis horas y cuarto que nos aguardan se oculta un hombre deshauciado. Y, sin embargo, Witold Gombrowicz, [...]

The IT Crowd es esa comedia inglesa sobre dos técnicos de informática (Roy y Moss) de una gran empresa y de su jefa (Jen), que recae en ese departamento sin saber apenas nada sobre ordenadores. La serie va ya por la mitad de su cuarta temporada pero tenéis que verla (recomendaciones Vike) porque con sólo seis episodios de apenas 22 minutos por temporada: 1) En un fin de semana os la podéis ver. 2) Os podéis partir la caja torácica muy seriamente con episodios como el de Calamity Jen (“Fire, exclamation mark”) o el de The Speech (“Ich bin ein Nerd”). En el último que he visto ha salido una de las frases más míticas (y con la que estoy taaan de acuerdo) en lo que va de serie que, cómo no, ha dado para parodias interneteras como ésta. Grande. Enorme.

Bueno, pues hasta aquí ha llegado la reforma veraniega del blog. Para verlo en todo su esplendor, no utilicéis Internet Explorer, que me descuadra la mayor parte de los retoques que he hecho (especialmente en la sección "ilustraciones", que tanto me ha costado cuadrar), incluso la botonera superior que ponía Blogger. ¡Viva Firefox! (también va bien con Google Chrome, así que supongo que con Safari u Opera debería verse también correctamente).
¿Y qué ha cambiado?
Periódicamente, en los últimos años algún gurú de la web pronosticaba el fin de los blogs. Que si Google Wave (perdonad el chiste), twitter, tumblr, las redes sociales... pero al final siempre parecían mantenerse ahí, subiendo y bajando, purgándose, pero aguantando.
Alguien lo tuvo claro:
(Visto en "No puedo creer que lo hayan inventado")
Yo aún no tengo en mi poder tantos libros que me desagradaron, como para poder fabricarme una de éstas. ¿A alguien se le ocurre que puedo hacer con esos tomos que me da vergüenza regalar a otro ser humano de lo malos que son? Espero vuestras propuestas...
Me aso.
Demasiado calor para que el cerebro funcione correctamente (si es que alguna vez lo hizo).
Os dejo la canción que pusieron en la radio viniendo de Cedillo, bajo un sol del que daba pena estar debajo y que rebe identificó al momento
“Es la última vez que escucho a una sirena” pensó enfadado el marinero mientras sus pulmones se iban llenando, poco a poco, de agua salada.
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Bueno, pues parece ser que llevo mil años sin publicar un micro, y al echar un ojo a mis cuentos, me he percatado de que aún no había posteado éste, que fue el que presenté al "Vendaval de micros 2010", hace ya un mes. ¡Cómo pasa el tiempo!
Recuerdo que estuve esperando impaciente a que llegasen las 17h para mandar mi texto, y tuve la mala fortuna de presentar un micro que se parecía bastante a otro que apareció publicado primero... ¡Y yo que pensaba que sería original! Cagüen...
Apartando este hecho, me gustó mucho la iniciativa del vendaval, y más que fuese una experiencia tan multitudinaria. Hubo micros súper chulos (podéis leerlos todos aquí) procedentes de todo el mundo. Todo un reto para Pablo Gonz, que supo llevarlo muy bien, y cuyo esfuerzo aprovecho para agradecer desde aquí. Ya tengo ganas de que llegue el siguiente...
Antes de despedirme, prometo que antes de que termine la semana publicaré otro micro, esta vez inédito, que estoy vagueando un montón con la escritura y eso que ahora tengo tiempo libre. ¡No hay quien me entienda!
Hoy he vuelto a juguetear con los blogs (Thanos Crypt y Thanos Tales), y les he añadido unas cuantas cosillas nuevas:
Me ha costado, pero por fin he encontrado una calculadora para GNOME que soporta la notación polaca inversa (RPN). Sí, podía compilarme una x48 (y cada cierto tiempo lo hago), pero desde hace tiempo echaba en falta una calculadora sencilla y con una interfaz agradablemente integrada con el resto del escritorio. ¡Y la encontré! Galculator está en los repositorios de Ubuntu, así que basta buscarla en el Centro de Software o, desde una línea de comandos, teclear
sudo apt-get install galculator
Tiene un pequeño fallo, pero nada grave: si se selecciona el modo de pila infinita (infinite stack), la tecla roll (para rotar la pila) no funciona. Puede seleccionarse una pila de cuatro elementos (x, y, z, t), como en las calculadoras HP más antiguas, pero cualquiera que haya echado las muelas del juicio con una HP28 (C o S) o superior agradecerá disponer de una pila indefinida.
Galculator tiene muchas otras funciones interesantes, además de las típicas de las calculadoras científicas: puede definir constantes o funciones nuevas a partir de otras ya existentes. Dispone, además, de un “modo papel” en el que la interfaz es extremadamente simple: se teclean las operaciones deseadas en un campo de texto, y los resultados van apareciendo encima, como en las antiguas calculadoras de rollo. Además, ofrece la posibilidad de usarla también en un modo más “amigable” (algebraico), lo que agradará a los no iluminados en el camino del RPN.
La temporada de lluvias ya se ha ido, pasó de estar diluviando un día a hacer Sol y no parar de aumentar el calor desde entonces. Junio no fue tan cálido, con temperaturas rondando los 25ºC pero con una humedad que se podía respirar. Por la calle la gente no andaba, sino nadaba.
Pero como he dicho, ya ha pasado. Ahora ha venido el Sol y el calor. Mucho calor. Y aunque no llueve la humedad sigue igual de alta. Esta noche la temperatura mínima en Tokyo no ha bajado de 28ºC. Y a las 7 de la mañana ya rascaba los 30ºC de nuevo.
Entre tanto, no sé si es peor caminar 30 minutos con la mochila a la espalda o hacer esos mismos 30 minutos en bicicleta (con la mochila en el cesto). Mejor la segunda opción, que al menos a la vuelta (6-7 de la tarde) el Sol ya se ha escondido y aunque sigamos en los alrededores de los 30ºC éstos son algo más llevaderos, en parte gracias al viento que siempre tengo en contra.
Pero bueno, ahora a seguir trabajando. Que en dos semanas por fin me llega el respiro de las vacaciones… y voy yo y decido acercarme al pleno trópico, así que aún más al calor, con el Sol justo encima por estas fechas.



| Comer, beber, amar Cinema paradiso |
| Webs oficiales: Take part y material de prensa de Participant Media Enlaces a los vídeos: "Food inc." y "The Corporation" |
Estas interpretaciones [Sociedad interconectada, cultura desconectada, de Fernando R. Contreras, localizado en biblioteca.etsit en la signatura 316.77 CON SOC] nacen y se detienen en el estudio de las dudas abiertas y apenas resueltas que la disciplina sobre cultura y comunicación plantea en el fenómeno actual de choque entre culturas [choque de civilizaciones] y mentalidades. El [...]
Pues había estado bastante tiempo sin publicar. Primero los exámenes de Madrid y luego estuvo aquí Elena un par de semanitas más (^^).
Los exámenes más o menos bien. A ver si me quito de una vez las que me quedan en septiembre y puedo terminar ya en octubre. Además, me he preinscrito ya para hacer un máster en Teleco, así que no aprobar alguna asignatura me daría bastante por saco :s
El PFC lo voy llevando, aunque ya me queda poquito para presentar (un mes y pico) y aún no veo que esto tome forma del todo. Pero bueno, estas semanas de julio sólo me voy a dedicar a él, al curro, al alemán y a un examen que tengo el 21, así que tendré tiempo suficiente xDDD
Mientras estuvo Elena aquí nos hicimos también un viajecito a Berlín de 4 días. No terminamos de ver todo, porque la verdad es que Berlín tiene muchísimo para ver y para hacer. Pero lo pasamos muy bien y vimos un montón de cosas :D
Si alguno va allí, recomiendo 3 cosas principalmente.
El Free Tour, que son unas 4 horas y es cansado, pero es muy bueno, te da una idea de cómo es la ciudad y te explican bastantes cosas de la Historia de Berlín y Alemania muy interesantes.
Si no habéis estado nunca en un campo de concentración, haceros el tour del Sachsenhausen. Son 12€ para estudiantes y dura unas 3 horas.
Y por último, alquilaros una bici un día y recorreros Berlín. Es una ciudad muy llana, así que no vais a tener ningún problema. Nosotros nos recorrimos toda la Unter den Linden, el Tiergarten, el East Side Gallery, la Alexanderplatz y nos pasamos por montones de sitios típicos como la Puerta de Brandenburgo, el Reichstag, el Sony Center, la Iglesia del Recuerdo o la Isla de los Museos.
Berlín también tiene mucho para salir de noche, aunque nosotros no llegamos a catarlo mucho :s
En cuanto a la vida aquí, el miércoles fue el partido España - Alemania, así que os podéis imaginar...
Elena y yo nos fuimos al Biergarten, donde habían puesto varias pantallas, a ver si encontrábamos a la gente; pero ya había empezado la primera parte y aquello estaba imposible de gente. Para la segunda parte nos fuimos al Kebap de Standtmitte y allí estuvimos viéndolo con turcos y alemanes, jeje
Al acabar el partido nos fuimos al Classic Rock, donde se había juntado la muchedumbre española bloqueando las calles. Nos paseamos con algunos españoles con banderas por el centro de Stuttgart y, la verdad, es que he de decir que los alemanes tienen muy buen perder. Excepto por algún que otro que nos miraba mal, muchos eran los alemanes que se paraban a darnos la enhorabuena o a gritar "¡España!".
En general bastante ejemplar el comportamiento. Y aunque me alegro de que ganara España, si hubiera ganado Alemania el ambientazo habría sido increíble :)
Finalmente, ayer jugamos un torneillo de fútbol 7 aquí en el campus. No se nos dio del todo bien, pero bueno, tampoco lo hicimos mal, jejeje
También por la noche tuvimos fiesta en casa de Sara (la música). Me tuve que volver con el último S-Bahn porque hoy tenía que hacer cosas, pero la verdad es que estuvo bastante bien :D
Ahora, a currar.
Un saludo
P.D.: Se olvidaba! También disfrutamos un día en la piscina de lo lindo. Coincidió que estaba por aquí también Draki y nos fuimos Melanie, él, Elena y yo a la piscina. La otra vez que estuve apenas me había bañado 20 minutos, pero esta vez disfruté de lo lindo con los trampolines, el tobogán en espiral digno del Aquopolis, la plataforma de sumo, los generadores de olas y el "jacuzzi". La piscina es completita, completita. Tiene también una zona para niños y una extensión enorme con árboles que dan muy buena sombra, así como campos de volley-playa y baloncesto. Y todo por 2,40€ para estudiantes de hasta 25 años (3,20€ la entrada normal, creo).
En Amazon ya venden más ejemplares de libros electrónicos para Kindle que libros en papel de tapa dura, en concreto 143 digitales por cada 100 de formato «árbol muerto, versión elegante». Lo de los libros electrónicos suena ya fuertemente a uno de esos cambios de época estilo «cluetrain»: que aunque haya todo un trenchuflando y dando «pistas» sobre lo que va a suceder, a muchas editoriales despistadas les va a arrollar pasándoles por encima sin piedad… y no será porque no hubo avisos a tiempo. [Fuente: New York Times, vía@rguareschi + RT de @jlori.]
Vía Microsiervos
Y aquí tenemos a las editoriales con Libranda sin querer hacer las cosas bien para luego llorar y decir a papá Estado que la piratería es muy mala. ¡Y no será porque no hubo avisos a tiempo!
Mi canción del momento va a ser ese modelo de post (que se una a La Cinta del Mambo y Musicaza) en los que para hacer relleno e intentar ser más constantes publicando os voy a poner las canciones que lo estén petando en mis orejas en esos momentos de mi vida. Porque ya he dicho varias veces que cuando me da con una canción puedo escucharla una cantidad insana de veces consecutivas, hasta que por fin llega otra y puedo quemar algo nuevo en mi mp3. Y para empezar pues cuatro de una vez, cuatro, que llevan estas dos últimas semanas en lo más alto de mi top musical, de estilos además bastante distintos. Yo lo que digo siempre, escuchadlas porque creo que son muy buenas, espero que os gusten y a lo mejor descubrís grupos nuevos que no conocéis y que os pueden molar, y a lo mejor podéis recomendarme canciones y grupos parecidos que también me pueden molar. Así que a ello.
Metric, unos canadienses, con Sick Muse.
Vampire Weekend, desde Nueva York, con Giving up the gun.
The Prodigy e Invaders must die, canción que no sé por qué no conocía todavía.
Y esos genios llamados Extremoduro con una canción, Sol de invierno, a la que no había prestado demasiada atención hasta ahora y no sé por qué.
"Estadísticas. Tendencias. Me siento atraído por los hombres en un sesenta y dos por ciento; un treinta y uno hacia las mujeres, y un siete por ciento hascia las ovejas. Y un cien por cien hacia ti." |

| La web oficial del autor Mis reseñas Ender: 1, 2 y 3 |
Bueno, este post es sólo para comentar un problema que acabo de tener con mi ordenador y cómo parece que lo he solucionado. Los síntomas comenzaron ayer, cuando el sonido comenzó a entrecortarse. No lo había movido de la mesa en los últimos dos días, ni había instalado absolutamente nada en una semana. Después de varios reinicios y las típicas pruebas varias (resetear la PRAM [cmd + alt + P + R durante el reinicio]), me di cuenta de que no era un problema de software. Buscando un poco por internet encontré que viene a ser un problema común en este modelo: uno de los cables internos que discurre entre la carcasa y la batería acaba por desgastarse (si es que un cable se puede desgastar, porque los electrones no erosionan mucho que digamos) y es necesario reemplazarlo.
Si lo llevo a un servicio técnico oficial sé que me van a cobrar una cantidad obscena (varios cientos de €). Y como es fin de semana y no tengo cables de estos así a mano, pensé que toqueteándolo un poco quizá consiguiera solucionarlo. Así que con la guía de iFixIt me pongo manos a la obra a abrir el portátil, en parte con un poco de miedo porque nunca lo he hecho, en parte sin miedo porque ya está bien fuera de garantía. Comienzo a quitar tornillos, muchos tornillos. Para llegar a acceder al cable totalmente es necesario retirar 26 tornillos de seis o siete longitudes distintas, desconectar otros tres cables y además levantar el disco duro. Para no perder la pista de los tornillos los voy colocando sobre un mapa pintado a mano en un folio.

Una vez que está todo manga por hombro y por fin tengo el cable en mi mano, hago lo típico: limpiar los conectores, buscar posibles daños que tenga (no encuentro nada), y volver a ponerlo en su lugar con cuidado pero firmemente. Después, la operación inversa con los tornillos y el resto de cables y elementos que hay de por medio. Aprovecho para limpiar de polvo el ventilador del sistema y cierro todo de nuevo.
Al encender el portátil de nuevo…. ¡CHAAAN! (los que tengáis un Mac reconoceréis ese sonido) :D. Funcionó. Mereció la pena, y en total tardé menos de una hora. Eso sí, me temo que si el cable se ha aflojado una vez es muy probable que vuelva a ocurrirle lo mismo tarde o temprano. Entonces tendré que reemplazar el cable por uno nuevo, que lo venden por ejemplo aquí y aquí a un precio de unos 30€ contando con los gastos de envío.
Quizá el hecho de que no funcione el sonido os parezca un fallo menor, un defecto con el que es posible seguir usando el ordenador. Cierto, apenas le resta funcionalidad. Sin embargo para mi es algo muy importante porque es como una ventana al mundo exterior. Por él pasan la radio española (es todo un privilegio escuchar la Rosa de los Vientos en directo mientras desayunas), la música que escucho en mi habitación o en el laboratorio, pero sobre todo son importantes las conversaciones que mantengo por Skype. Es completamente distinto a cómo hubiera sido hace diez años cuando la VoIP no estaba tan desarrollada, o incluso hace veinte cuando ni siquiera el correo electrónico estaba a la orden del día. Mi estancia en Japón hubiera sido muy distinta (ni mejor ni peor, distinta) sin este tipo de comunicaciones.
Este no es el único problema que me ha dado mi Macbook Air últimamente. El año pasado comenzó fallando el cargador, elemento que no lo cubría ni la garantía ni el seguro por ser considerado un consumible. Hace unos meses la bisagra que sujeta la pantalla se partió, por lo que aunque el ordenador seguía siendo completamente funcional, la pantalla ni se cerraba ni se sujetaba correctamente. Afortunadamente este problema está reportado oficialmente por Apple y aunque es una reparación que cuesta unos 600€ no te cobran nada llevándolo a un servicio técnico oficial (yo fui a la Apple Store de Shibuya, donde previamente hay que pedir cita) y tras sólo tres o cuatro días de espera me llamaron para que me pasara a recogerlo. Le reemplazaron no sólo la bisagra, sino también todo el módulo superior: pantalla, cámara, micrófono, etc. Estupendo porque la pantalla tenía algún arañazo por haberla limpiado demasiado fuerte.
A ver si no da más problemas, porque aunque apenas tiene 2.5 años comprendo que le he metido mucha caña, principalmente porque me lo llevo todos los días a la universidad e incluso alguna vez me ha acompañado en mis viajes. Y aunque sé que anda escaso de potencia, de momento me basta para cubrir mis necesidades.
Actualización: Sólo duró unas horas. El sonido comenzó a desvanecerse cada vez que apoyaba la mano derecha sobre el portátil (en la postura típica de escribir), y acabó por desaparecer del todo. Fui a la Apple Store de Shibuya a ver si me vendían la pieza, pero me dijeron que no, que aunque la tenían y sólo costaba 1600¥ (14€), tenían que instalármela ellos obligatoriamente por 10.000¥ (casi 100€). Así que nada de nada. La encargué en PBParts.com por US$27 ya con los gastos de envío. Me han dicho que tardará una semana. A ver si es verdad…





| Causa justa Un pez llamado Wanda |
| Los gatitos de la semana previos Ficha de Cora en Abandonados |

| Kristen corbatea y corsetea Web oficial de Fabio Kristen Bell, la chica de Matrix y otras mujeres de rojo |
Como ya avisé, una panda de desconsiderados amantes de la fiesta y las buenas maneras, partimos (unos antes y otros después) rumbo a Lisboa. Hoy viene un post largo, de los que le gustan a Javi Mora.
Comenzaremos por la llegada.
Al llegar a destino(en la última tanda, acompañado de las hermanas Muñoz y tras haber felicitado a Grace) nos encontramos con un circulillo de tiendas a modo de campamento base. Saqué el batallines :P Y nos pusimos manos a la obra: primera noche algo light.
A la mañana siguiente el calor achicharraba lo que cogía dentro de las tiendas, así que tocaba levantarse pronto. La expedición compuesta por MRs. Vicky, MR [Y] y un servidor partieron a aprovisionar de alcohol, mortadela y chorizo a todo el campamento.
A la vuelta piscina, muuuucha piscina.
Post "comida" (tocaba mortadela) y con la bebida a cuestas, nos montamos en el bus donde un (edito) Irlandés confundió "terrific" con "terrible", y comenzamos todos a cantar de todo. De esta guisa llegamos a los escenarios:
Gracias al problema de Apple con la antena del iPhone 4 podemos ver fotos y vídeos de sus instalaciones. Tienen 17 cámaras anecoicas para probar todo tipo de situaciones en la vida real. Os recomiendo ver el video, seas teleco o no.
Si tienes interés en conocer el problema real del nuevo iPhone 4, Apple lo explica en está página haciendo ver que es un problema de muchos smartphones en condiciones de poca cobertura. Pero en Apple es más visible ya que al tener una antena exterior queda marcado claramente dónde está el punto débil donde no debes poner el dedo. Nokia ha estado ágil y ha respondido que ellos tienen años de experiencia en antenas, y qué nunca ponen por delante el diseño frente a la funcionalidad. Algo que en Apple no está tan claro. Aún así, sólo se han quejado el 0.55% de los usuarios de iPhone 4; y sólo lo han devuelto el 1.7%. Una cantidad muy muy baja.
Después de haber leído varios artículos, y a pesar de que en Twitter me he reído con los problemas, ahora poniéndome algo más objetivo creo que:
¿Recomiendo comprar un iPhone 4? Yo soy más de Android, pero si te gusta más el iPhone, recomiendo esperar a Septiembre para leer las críticas de los primeros usuarios en España, y así confirmar o no mi punto 2.